Testimonios:

Casos reales de personas que sufren o sufrieron violaciones a sus derechos humanos por el simple hecho de ser diferentes, esta realidad puede cambiar en el Ecuador si todos hacemos algo al respecto. Si conoces casos denúncialos

A Zulema Constante la esposaron y durante el viaje un miembro de la Comisión de Tránsito del Ecuador (CTE) los detuvo, pero luego de que su padre llamara a un alto directivo de esa entidad los dejaron pasar, pese a que ella gritaba. Aseguró que en ese centro la obligaban a permanecer sentada, a lavar los sanitarios sin protección y comer alimentos en mal estado (“con gusanos”).

Zulema Constante Mera, de 22 años, denunció ayer en una rueda de prensa que fue retenida en contra de su voluntad durante tres semanas en un centro de rehabilitación del cantón Tena, en la provincia de Napo, en donde, según ella, recibió maltratos psicológicos.

 

La joven, quien se declaró lesbiana, trabaja en el Ministerio de Agricultura y Ganadería, y relató que en una ocasión en que sus padres la recogieron a 300 metros de su empleo, un vehículo los interceptó y varios sujetos la sometieron con la ayuda de su progenitor.

 

Allí entendió que su familia estaba detrás de la supuesta retención involuntaria y que pretendía deshomosexualizarla en un presunto centro de rehabilitación en Tena llamado Nueva Esperanza. Indicó que no aceptan su relación sentimental con Cinthya Rodríguez Marín.

 

Constante contó que la esposaron y que durante el viaje a la provincia de Napo un miembro de la Comisión de Tránsito del Ecuador (CTE) los detuvo, pero que luego de que su padre llamara a un alto directivo de esa entidad los dejaron pasar, pese a que, según ella, gritaba.

 

Aseguró que en ese centro la obligaban a permanecer sentada, a lavar los sanitarios sin protección y comer alimentos en mal estado (“con gusanos”).

 

Su abogada, Silvia Buendía, dijo que todos, excepto la familia de Constante, desconocían su paradero, por lo que iniciaron una campaña de búsqueda en las redes sociales. No obstante, allegados a la joven desmentían su desaparición.

 

Zulema Constante contó que logró escapar con la ayuda de sus amigas cuando sus padres la traían a Guayaquil para ‘desmentir’ el supuesto encierro.

 

Anunció que ella y su pareja temen por su integridad.

 

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Llevaba tres semanas desaparecida, por lo que sus compañeros de la carrera de Psicología de la Universidad Católica Santiago de Guayaquil, amigos de colegio y su novia emprendieron una campaña por Twitter, para dar con su paradero.

 

Se trata de Zulema Alexandra Constante Mera, de 22 años, quien ayer en una rueda de prensa en la Defensoría de Pueblo -previo a dar los detalles de su desaparición- declaró de manera tajante: “yo soy lesbiana, no estoy enferma”.

 

Contó que el pasado 17 de mayo, luego de aceptar una invitación de sus padres para almorzar, al salir del trabajo, subió al vehículo de su papá que a 300 metros del lugar fue interceptado por otro automóvil, del que se bajaron cinco personas desconocidas, la tomaron a la fuerza, la esposaron y trasladaron a Tena (Napo), donde ingresó a la “Unidad  Terapéutica Femenina Esperanza”, que trabaja con el programa de Narcóticos Anónimos.

 

Zulema denunció el maltrato que recibió en el lugar. “Apenas llegué a las nueve de la noche me hicieron subir a una capilla, donde tenía que rezar, me daban comida en mal estado, limpiaba excusados con las manos y me decían que estaba mal ser lesbiana”, relató la joven.

 

Asimismo, demandó y exigió que cierren las clínicas de deshomosexualización. “Condeno  que existan estas clínicas, en las que te ingresan a la fuerza y quieren ‘curarte’. Un abuso  contra los Derechos Humanos”.

 

El relato -que posteriormente fue subido a Twitter, desde donde recibió muestras de apoyo de parte de sus amigos, desconocidos- se convirtió en tendencia y provocó que sus padres desistieran de mantenerla asilada. “Ellos me llamaron y preguntaron qué podían hacer para que bajara todo esto. Les respondí que solo si estaba allá lo podía resolver. A la una de la mañana del miércoles me dijeron recoge tus cosas y me trajeron de vuelta”, contó Zulema.

 

Silvia Buendía, activista y abogada, sostuvo que respecto al tema existen  dos denuncias. La  primera la  hizo hace algunas semanas Cinthya Rodríguez, novia de Zulema, por amenazas y temor de que sean recluidas a una clínica, y la segunda por la desaparición, poniendo como los principales presuntos autores del delito a sus padres.

 

Ayer se realizó una tercera denuncia en la Fiscalía del Guayas, para la que esperan que el fiscal Robert Acosta Castro determiné qué tipo de sustentación se dará con esta nueva versión de lo sucedido.

 

 

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[Zulema Constante]

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